Todos éstos años retratando mujeres me ha canjeado algunas lecciones que me reconcilian con mi propia inseguridad ante el espejo, ante la mirada ajena y ante la vida misma.
Mi misión es ayudarte con todas mis herramientas a través de la imagen y al servicio de la reconciliación con lo genuino. Lo que no se ve, pero está ahí, llenando toda la habitación.
Porque como todas, una vez traté de huir o de jugar a disfrazarme de lo que no era o sobre todo, a sufrir por lo que sí era y no encajaba con lo que se esperaba.
Y todo eso, además de ser inútil, es agotador.
Así que ahora siento que solo hay un camino claro y es el de la reconciliación contigo misma. Con tus sombras, si, pero también con ese lado luminoso que muchas veces nos cuesta reconocer y apreciar en nosotras mismas.
Creo que en el retrato habitan muchas realidades que se superponen al mismo tiempo y podemos utilizarlas para explorar, darnos permiso, jugar, descubrir deseos ocultos, mirarnos a través de otros ojos y sanar creencias que limitan nuestro potencial.
En cada retrato he visto enfrentar miedos, he visto resistencias que se desvanecen, y también velos sutiles y creencias arraigadas. Y siento que ya es hora de hablar de eso también. De la realidad interna y de lo que resuena en el interior cuando algo fuera de nosotros nos desafía, nos agita o nos cuestiona.
Creo que toda oportunidad de conocernos mejor nos ayuda a crecer, nos dirige hacia lo que realmente somos y creo que es ahí donde reside la paz.
En fin, pongo todo mi arsenal a tu servicio, y si, habrá vestidos bonitos, peinados, maquillajes y toda clase de bagatelas brillantes y glamourosas pero sobre todo, habrá una humana apasionada que te mira con cariño y que te comprende.
Cris
PhotoVintage Studios
